|
|
|
| |
|
 |
Universidad Pontificia, Comillas
Siglo XIX |
|
|
|
|
|
| |
|
 |
Cueva de Altamira
Prehistoria |
|
|
|
|
|
| |
|
 |
Sto. Toribio de Liébana
Siglo XIII |
|
|
|
|
|
La
historia de la Cantabria Primitiva es muy rica, ya que aqui
se encuentra uno de los yacimientos artísticos más
importantes de la Prehistoria: Altamira. Esta cueva es considerada
por los expertos como la Capilla Sixtina de la Prehistoria.
PREHISTORIA
Con las pinturas de Altamira, Cantabria se anticipa casi 10.000 años, al gran
arte de las civilizaciones orientales, y ofrece al hombre moderno el primer
testimonio de la genialidad de la especie.
La esplendorosa manifestación artística que, repartida por las paredes de
cuevas y yacimientos arqueológicos se manifiesta en Europa desde el
paleolítico medio y superior, logró algunas de sus cumbres expresivas más
universales en las entrañas de esta región.
Además de Altamira destacan las maravillas conservadas en las cuevas de
Puente Viesgo, El Pendo o La Garma.
CÁNTABROS
|
|
|
|
|
 |
|
| Pinturas rupestres de Altamira |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
 |
|
| Espátula encontrada en la Cueva de La Garma |
|
|
|
|
|
|
Transcurren los siglos y en el primer milenio a.j.c. hallamos en nuestros valles un
pueblo, que los romanos unifican con el nombre de "cántabros".
Grupos primitivos con organización tribal, que viven ya dentro de una cultura
del hierro.
Los poblados o "castros" cántabros estaban fortificados con
murallas de piedra y puertas bien defendidas. Su feroz resistencia al invasor romano
causó asombro en el mundo antiguo, de modo tal que quedó reflejada en los
textos históricos y literarios de los autores clásicos con mayor
frecuencia e intensidad que la de cualquier otro pueblo hispánico.
Como reliquias cántabras nos han quedado las grandes estelas de Zurita, de Barros
o de Lombera, que se pueden ver en el Museo de Prehistoria.
|
|
|
|
|
|
 |
|
| Monasterio de Sto. Toribio de Liébana |
|
|
|
|
|
|
Poco a poco se implanta el sistema feudal que comienza antes en Liébana (más densamente poblada
y más cerca de la corte astur). Es un periodo de gran poder para la Iglesia, en posesión de muchas
tierras, con gran actividad colonizadora y de enorme influencia ideológica. Es el momento de esplendor de los
monasterios. En Liébana, de entre los más de 20 surgidos durante la Repoblación, destacan dos:
San Martín de Turieno (Santo Toribio desde el siglo XII) y Santa María de Piasca en Liébana.
En Asturias de Santillana, el dominio más importante correspondió al monasterio de Santa Juliana, de
donde tomó el nombre la villa de Santillana, conocida hasta el momento como Planes.
|
| Campoo estaba controlado por tres importantes monasterios: San Pedro de
Cervatos, San Martín de Elines y Santa María de Aguilar de Campoo. |
LAS CUATRO VILLAS DE LA COSTA SIGLOS XI - XII
En el siglo XII tenemos una Cantabria dominada por los grandes monasterios y unos pocos
señores, con una parte del campesinado libre y otra en régimen feudal. En lo
político, Liébana se incorpora al reino de Castilla. Alfonso VIII consolida la
monarquía, refuerza la economía y desarrolla un gran potencial naval para los
conflictos.
También contrarresta el creciente poder de la nobleza creando villas aforadas, donde se
potencian los Concejos, se anulan las dependencias feudales, se reconoce a la burguesía y
se dan privilegios a los habitantes. Las villas con fuero despegan con un fuerte crecimiento
económico, demográfico y urbano.
Así, en el año 1163 concede el fuero a la villa de Castro Urdiales, en el 1187 a
Santander, en el año 1200 a Laredo y en el 1210 a San Vicente de la Barquera. En el caso de
Castro, Laredo y San Vicente de la Barquera, se trata de villas de realengo, donde un mandante es
la autoridad sobre la villa y territorio cercano.
|
|
|
|
|
 |
|
| La Colegiata de Santillana |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
 |
|
| Ciudad Romana de Julióbriga |
|
|
|
|
|
|
La diferencia de cultura y de técnica entre ambos contendientes lleva forzadamente
a la rendición de nuestros indígenas y a la entrada de éstos en el
carril civilizador de los romanos. Muchos jóvenes cántabros se
alistarán en el ejército del vencedor y Cantabria pasará a ser una
parte de la gran provincia Tarraconense, primero, y del convento cluniense
después.
El proceso de la romanización de Cantabria estaba ya concluido en el siglo IV
después de Cristo. Restos de esta nueva situación son las ruinas romanas
de Julióbriga y de Camesa-Rebolledo, así como los materiales aparecidos
en Castro Urdiales, Santoña y Santander, y las estructuras viarias de las
calzadas que aún quedan visibles en determinados trayectos.
|
VISIGODOS
Desarticulado el Imperio Romano, los visigodos intentaron reiteradamente
someter al pueblo cántabro, sin que sus asaltos ni operaciones de castigo
consiguieran tal objetivo.
Fue desde la Tierra de Campos desde donde ascéticos monjes emprendieron
otra forma de invasión más pacífica, la de las misiones cristianizadoras,
encabezadas por Santo Toribio y San Millán.
El proceso de aculturación romanizadora y religiosa culminó apartir del año
711, con la invasión árabe en la península, acontecimiento que
provocaría el repliegue hacia las montañas norteñas de población
hispano-romana.
|
|
|
|
|
 |
|
| Ilustración de Beato del Liébana |
|
|
|
|
|
|
LAS BATALLAS NAVALES SIGLOS XIII - XIV
A lo largo del siglo XIV, las villas vizcaínas van recibiendo
sus fueros y comienzan a competir duramente con las cántabras. Esta unión
venía atacando, junto con las flotas flamencas, las costas inglesas.
En 1350 se libra una batalla naval frente a Winchelsea con más de 50 buques
aliados. Eduardo III de Inglaterra pactaría con los puertos cántabro-vascos
para que no estorbasen el comercio marítimo inglés. No fue el único
incidente con los ingleses. Tras la boda de las hijas de Pedro I con los hijos de
Eduardo III, éste reclamó para uno de ellos la Corona de Castilla. El Reino de
Castilla se negó y envió 12 galeras de la Hermandad para tomar La Rochela,
en la costa francesa, de la que salieron vencedores.
|
|
|
|
|
 |
|
| Conjunto histórico Mogrovejo |
|
|
|
|
|
|
LINAJES Y CONFLICTOS SIGLOS XIV - XV
Así como la Alta Edad Media se caracterizó por el poder de los dominios monásticos, la Baja
Edad Media supone el dominio de los señoríos laicos, mientras que los monasterios pierden su poder,
perdurando solo en Santillana y Santander. |
|
|
|
|
 |
|
| Colegiata de Sta. Cruz de Castañeda |
|
|
|
|
|
|
El principal dominio laico de Cantabria fue el de La Vega, con su centro en el solar de este nombre, donde
tenía una torre defensiva que con el tiempo daría lugar a la actual ciudad de Torrelavega.
En 1466 Enrique IV dona la villa de Santander al segundo marqués de Santillana, Diego Hurtado de
Mendoza, que ante la resistencia de los habitantes trata de ocuparla por la fuerza. No obtuvo
éxito ante unos santanderinos apoyados por otras gentes de Trasmiera y Enrique IV tuvo que conceder a
Santander el título de "Noble y Leal".
|
CARLOS V Y LAS VILLAS DE LA COSTA XV - XVII
Los puertos de Cantabria, en particular Laredo y Santander, jugaron un importante papel en la política imperial
de Carlos V y Felipe II, siendo puntos de embarque para sus viajes al Norte de Europa y sobre todo, base de flotas y
armadas, lo que produjo un fuerte desarrollo de la construcción naval. Como curiosidad, los restos de la Armada
Invencible llegaron al puerto de Santander tras el desastre. |
|
Cuando Tarik y Muza a principios del siglo VIII hunden con rapidez inusitada el poder y la monarquía
visigoda, y los ejércitos árabes llegan al borde mismo de nuestras altas cumbres, los
acontecimientos históricos vuelven a colocar a Cantabria en una situación de protagonismo.
Surge una nueva resistencia ante el invasor formada por grupos de indígenas cántabro-romanos,
mandos visigodos y numerosas gentes que logran unirse y dar nacimiento así a la monarquía
astur-cántabra (el rey Alfonso I, hijo del duque de Cantabria, era yerno de don Pelayo), que
tomará las riendas para recuperar y volver a repoblar las tierras y campos perdidos.
En los siglos VIII Y IX, Alfonso I y su sucesor Alfonso II atraviesan los montes y cimientan la
contención de los avances musulmanes. La monarquía astur-cántabra iniciará
así la empresa de recomponer la unidad de España.
|
|
|
|
|
 |
|
| Ermita de Santa María de Piasca |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
 |
|
| Lignum Crucis |
|
|
|
|
|
|
En la primera mitad del siglo IX se desencadena un intenso flujo de emigrantes que salen de los
valles del norte, ya sin miedo al ataque musulmán buscando el alto Ebro y la cuenca del
Duero, con mayores posibilidades agrícolas.
A estos repobladores del norte de Castilla y León se les conoce como foramontanos.
También se denominó "Ruta de los foramontanos" a la que atravesaba
Cabuérniga y Campoo de Suso.
En el siglo VIII, los numerosos refugiados que llegan a Cantabria y Liébana en particular,
introducen la cultura latina e hispano-visigoda. El cristianismo entra definitivamente y llega
la reliquia del "Lignum Crucis" (considerada el mayor fragmento conservado de la Cruz
de Cristo) desde Astorga. En este marco cultural tan diferente de la cantabria autóctona,
vive el Beato de Liébana, uno de los personajes más importantes de la época
por su enfrentamiento con Elipando, arzobispo de Toledo, sin olvidar que fue el primero en
proponer que el apóstol Santiago peregrinó a España. Gracias a él
Cantabria alcanzó protagonismo mundial.
|
LA MODERNIDAD
A diferencia de lo que ocurría en el resto de España, la mayor parte de la
población de Cantabria entró en la Edad Moderna dIsfrutando del estatuto de
hidalguía, es decir, perteneciendo a la nobleza de sangre, con las ventajas y franquicias
que tal condición implicaba.
|
|
|
|
|
 |
|
| Palacio de la Magdalena |
|
|
|
|
|
|
DE LA ILUSTRACION AL COMERCIO
Durante el terrible siglo de hierro que fue el XVII , trufado de guerras de religión, España hubo
de hacer frente a la creciente competencia de las demás potencias marítimas emergentes. Durante todo
el siglo y el siguiente fue incesante la construcción de galeones, fragatas y navíos para las flotas de
Indias y la Armada del océano, tanto en el astillero de Guarnizo como en el de Colindres.
Con el siglo de las Luces, concejos, valles y nobles cortesanos se empeñaron en
articular la tierra mediante la creación de la provincia de Cantabria,
mientras la Corona elegía a Santander como puerto estratégico en el
norte.
|
EL SIGLO XX
La pérdida de las últimas colonias en 1898 pareciera que iba a ser el peor
golpe para Santander y su provincia. Sin embargo la repatriación de capitales,
la iniciativa local y la inversión extranjera imprimieron renovado impulso al
proceso industrializador y a la promoción de la cabaña vacuna.
La residencia veraniega de los reyes en el palacio de la Magdalena y la acción
de patricios como los marqueses de Comillas, Manzanedo y Valdecilla, propiciaron
importantes inversiones en infraestructuras sanitarias, culturales y deportivas. La
región montañesa se puso de moda, los elementos de su arquitectura
tradicional conformaron el llamado estilo regionalista, que llegó a predominar
en todo el país.
La voluntad de la mayoría precipitó en la aceptación por las Cortes
Generales de la creación de la Comunidad Autónoma de Cantabria, en 1981.
|
|
|
|
|
 |
|
| El Capricho de Gaudí |
|
|
|
|
|
|
|
|